Porque no se puede hacer psicoterapia con amistades o familiares?

Últimamente me he encontrado en que algunas personas con las que tengo amistad me han preguntado si podríamos iniciar un proceso psicoterapéutico. Mi respuesta ha sido que no es posible, que si existe un vínculo previo no se puede hacer psicoterapia.

Me he encontrado en que esto genera sorpresa, dado que a priori varias personas creen que si nos conocemos previamente puede ser más fácil “conectar” y encontrar soluciones a sus problemáticas. Y no, no es así.

He detectado que es un poco difícil de entender. Por este motivo, he decidido hacer una recopilación de motivos de que no es aconsejable:

1. Está regulado en el código deontológico de Psicología. Se considera que no es ético, dado a que la relación puede dar ambigüedad poniendo en riesgo los resultados de la psicoterapia.

2. En el contexto de psicoterapia se genera un vínculo entre profesional / paciente que debe ser exclusivo de este espacio / tiempo y hay que ir construyendo a lo largo del proceso. Es imposible separarse del vínculo existente “haciendo de ver” que no existe relación previa.

3.T anto la persona paciente como la terapeuta pueden limitarse a explicaciones o detalles de algunas cuestiones por miedo al juicio de algunas creencias, actitudes o pensamientos que quizás no se han compartido anteriormente.

4. Se puede llegar a perder parte de la directividad que puede ser necesaria en el rol de psicoterapeuta dado al vínculo de conocimiento anterior.

5. La persona paciente puede pretender encontrar apoyo incondicional y, de manera más o menos consciente, puede esperar apoyo en todas sus decisiones por la terapeuta. En algunas ocasiones el terapeuta puede emplear técnicas encaminadas a generar dudas, enfocar dinámicas negativas … Si existe vínculo previo, estas acciones terapéuticas pueden malinterpretarse y generar malentendidos tanto en la relación profesional como personal.

5. La empatía sentida por parte del psicoterapeuta puede alcanzar un nivel muy elevado hasta hacerse el dolor ajeno como propio. La persona que sufre es querida y por tanto, pueden generar un sufrimiento elevado al profesional. Este hecho ocasionarían una pérdida de objetividad que también interfiere de forma negativa en el proceso.

Creo que estos son los puntos más importantes que ponen en riesgo la efectividad de la terapia entre dos personas que se conocen previamente. Considero que lo más profesional es ofrecer a la persona una alterativa para iniciar un proceso psicoterapéutico con alguien de confianza y continuar la relación de amistad o familiar, con todo el apoyo y estima que esta implica.

Colegio Oficial de Psicología de Cataluña (1989). Código deontológico.
http://www.copc.cat/seccion/Comissio-deontol-gica

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.