La frontera y refugio propios

Las fronteras no sólo separan los territorios. Nuestra frontera nos separa del mundo. Nos separa y nos conecta a la vez. Cada uno tiene su frontera única, especial, propia y forjada a lo largo de las vivencias. Es dinámica y cambiante.

Podríamos decir que, como una célula, tenemos una frontera porosa que nos conforma y nos alimenta a partir del que recibe del entorno. Podríamos decir que esta particular frontera porosa permite nuestra existencia.

Otro asunto humano tanto o más importante es conocer y cuidar el refugio. Lo más interesante es que tenemos capacidad para ser conscientes de esta frontera y de este refugio. Podemos revisar, fortalecer, flexibilizar… Se pueden atender y curar de manera simultánea tanto la frontera como el refugio propios.


Siguiendo con la metáfora territorial, tenemos también un propio refugio, un lugar seguro donde ir y quedarse.

El refugio también es único, especial, propio y forjado a lo largo de las vivencias. Es dinámico y cambiante.

Este espacio propio permite adentrarnos con una conciencia interna sanadora, capaz de aquietar los malestares o al menos, aligerarnos de la vivencia desagradable.

En alguna ocasión podemos sentir que hay ciertas señales del organismo que nos indican que algo no va bien. El organismo emitirá señales de manera progresiva.

Comenzarán las más leves: cansancio, somnolencia, irritabilidad e irán ‘in crescendo’ hasta llegar las más graves: ansiedad, dolor, depresión, etc

Ante un período de sobresaturación sensorial por ejemplo, tal como hablaba en el anterior artículo , ya sea más breve o de manera prolongada, pueden aparecer estas señales de alerta y desarrollar malestar.

Ya sea más o menos leve, vale la pena explorar los recursos propios para prevenir estos dolencias. La manera más efectiva para prevenirlas es adentrarse en ellas, conocerlas, entender que las hace aparecer y en qué situaciones.

En alguna ocasión podemos sentir que hay ciertas señales del organismo que nos indican que algo no va bien. El organismo emitirá señales de manera progresiva .

Comenzarán las más leves: cansancio, somnolencia, irritabilidad e irán ‘in crescendo’ hasta llegar las más graves: ansiedad, dolor, depresión, etc

Ante un período de sobresaturación sensorial por ejemplo, tal como hablaba en el anterior artículo , ya sea más breve o de manera prolongada, pueden aparecer estas señales de alerta y desarrollar malestar.

Ya sea más o menos leve, vale la pena explorar los recursos propios para prevenir estas dolencias. La manera más efectiva para prevenirlas es adentrarse en ellas, conocerlas, entender que las hace aparecer y en qué situaciones.

En definitiva, hay que conocer la propia frontera, sin huir, sin evitar, sin luchar. Para ello tenemos un recurso muy valioso: la atención plena, o lo que habitualmente se conoce como mindfulness . Se basa en la meditación budista, basada sobre todo en la conciencia en la respiración.

Fue Jon Kabat-Zinn el médico quelo exportó a Occidente , especialmente con su programa de MBSR, o Reducción del estrés basado en la atención plena . Fue capaz de llevar las enseñanzas de los monasterios budistas a los hospitales, donde ayudar a muchas personas que no mejoraban a través de la medicina convencional.

En artículos siguientes profundizaré sobre esta práctica y los beneficios para el organismo.

Como sientes tu frontera? Y tu refugio?

Date permiso para atender y curar tu frontera y tu refugio.

La conciencia plena, atenta y sin juicio no es una tarea fácil.

Requiere constancia y dedicación. Día a día. Hasta aprenderlo.

Si sola o solo se hace muy difícil, pide apoyo.

Te dejo un vídeo que parla sobre la atención plena. No habla de frontera ni refugio, pero es interesantes y breve

Y algunos artículos de interés

Mindfulness (Atenció plena): concepte i teories.

Intervenciones psicológicas basadas en mindfulness y sus beneficios: estado actual de la cuestión

Revista de Mindfulness y Psicoterapia

Educación consciente: Mindfulness (atenció plena) en l’àmbit educatiu. Educadores conscientes formando a seres conscientes.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.